Joaco Alegre, responsable de la oficina técnica y comercial de OSMO en España: “Las ferias comerciales presenciales tienen más sentido que nunca”

La construcción y decoración en madera es probablemente una de las soluciones a la crisis de la vivienda en España; estamos comprobando que hay una industria muy potente en España, que pugna por estar en la vanguardia de estos sectores.

FIMMA + Maderalia es, sin lugar a dudas, la feria más potente de España en el sector de la madera, y una de las más consolidadas y profesionales de Europa: todos los actores relevantes estarán presentes con sus soluciones y sus portafolios más avanzados.

Las ferias comerciales presenciales tienen más sentido que nunca: Internet es el reino de la representación y la IA lleva esta representación al máximo exponente, pero siempre bajo una forma de conocimiento fragmentado, que “reconstruimos”.

Es imprescindible tener una visión global de nuestro mundo, del planeta, de nuestro sector profesional. Para esto, es imprescindible una “inmersión” en el sector real, donde constatamos entre personas reales los avances, las actitudes y los objetivos de cada firma, de cada empresa, y la suma de todo el universo de la madera.

Las relaciones personales, la mirada, la imitación de las buenas costumbres y actitudes es muy importante, también para eliminar susceptibilidades que podemos percibir en otros actores del sector, debido a esta relación fragmentada y parcial.

Por otra parte, trabajamos con la materia prima más bella: la madera. Por muchas representaciones e imágenes que hagamos, no hay nada que sustituya al tacto, a la sensación de estar rodeado de madera auténtica.

El sector necesita dotarse de un espíritu de competencia colaborativa: todos por su cuenta, pero todos juntos en la defensa de la madera como materia prima especial y esencial.

La rentabilidad viene de la aportación de valor. La aportación de valor viene, por una parte, de la aportación de conocimiento en los procesos y sistemas de producción, para satisfacer las necesidades de las personas y la sociedad y, por otra parte, de la eliminación de amenazas potenciales, provocadas por la actividad humana; aquí la madera aporta este valor intrínseco, que hemos de complementar en las empresas con nuestra propia sabiduría. Y la sabiduría vendrá del aprendizaje y la imitación, de compartir las soluciones convenientes, que, cuando son en madera, son también bellas.